Diplomado en cátedra de Paz

Duración: 140 horas
Modalidad: Virtual o Distancia tradicional
Director del diplomado: Víctor Eligio Espinosa Galán
Tipo de formación: informal
Unidad que lo ofrece: Centro de educación para la paz del Instituto Nacional de Investigación e Innovación Social
Grupo de investigación: Filosofía, ética y educación
Semillero de investigación del cual surge la propuesta: Cultura de paz y educación
Contactos: redetica@inis.com.co, director@inis.com.co
Teléfono: 3013714038
Fecha de inicio: 18 de marzo de 2019

Profesores invitados

Piedad Ortega Universidad Pedagógica Nacional
Diana Melissa Paredes Universidad de Antioquía
Eduardo Moncayo Universidad Antonio Nariño
Giovanny Moisés Pinzón Universidad de Cundinamarca
Raúl Cuadros Contreras Universidad Pedagógica Nacional
Víctor Eligio Espinosa Galán Universidad Pedagógica Nacional
Fredy Patiño Universidad Santo Tomás

Presentación

Cuando se habla de educación para la paz algunos pueden preguntarse a qué tipo de educación se refiere y cuál es la idea de paz que está a la base de esta educación. Aparentemente, nuestra sociedad ha sido educada por generaciones, para formar ciudadanos de paz y bien. Por eso, cuando se plantea una propuesta que explícitamente ofrece educar para la paz, las preguntas que surgen son: ¿Y no fuimos educados para la paz? ¿No estamos educando para la paz? Probablemente no.

Nuestra cultura así lo evidencia a través de prácticas y discursos que justifican la violencia como una manera de resolver nuestros conflictos, negando por tanto, la acción educativa y nuestra capacidad de diálogo. Hemos naturalizado socialmente categorías como la guerra justa, violencia como respuesta a los enemigos del Estado, acciones violentas preventivas, violencia liberadora, etc. Esto exige por tanto, como educadores y ciudadanos, una reflexión crítica, de la mano de acciones educativas claras. Entre ellas está, la educación para la paz.

Sin embargo, según Jares (2004) la educación para la paz no es algo nuevo, ella tiene su historia; es decir, ha producido una herencia histórica. Según este autor, la educación para la paz “ni es una ‘creación’ de última hora, ni una moda pedagógica, ni la respuesta puntual a un problema determinado, por importante que éste sea” (Jarés, 1999, p. 8). Posee por tanto, un amplio legado histórico que se sintetiza en cuatro grandes hitos: a) el Movimiento de Escuela Nueva, b) la creación de las Naciones Unidas y de la Unesco, c)La investigación para la paz como nueva disciplina y, c) el legado de la noviolencia.

En últimas, el sistema educativo y por tanto, la escuela entendida como un espacio y ambiente para el aprendizaje y la convivencia, debe ofrecer las condiciones de posibilidad para hacer viable, real, posible el aprendizaje de la cultura de la paz y la noviolencia, contundentemente opuesta a cualquier manifestación violenta que se justifique por derecho cultural. (Jares, 2004).

La educación para la paz es un proceso de enseñanza, de formación humana, continua, dinámica y permanente, que se basa en lo que Xesús Jarés (2004) denomina, “la concepción positiva de paz y la perspectiva creativa del conflicto” (p. 31 ), cuyo paradigma conceptual en el que se basa es el enfoque o modelo socioafectivo. Desde este enfoque la educación para la paz implicaría la paz positiva y la perspectiva creativa del conflicto. Esto quiere decir, que la paz a la que representa o indica la educación para la paz, no es aquella paz tradicional heredada de la pax romana o aquella que la “identifica como simple ausencia de conflictos bélicos, y, en nuestros días, como ausencia en general de todo tipo de conflictos” (p. 26). La educación para la paz, se refiere a una paz que sea la antitesis de toda expresión y práctica de la violencia, no solo de la guerra sino de todo tipo de violencia. En la educación para la paz se propone la utilización de métodos socioafectivos, que además no son neutrales respecto a los valores,

pues orientan la transformación de las estructuras violentas, y se dirigen hacia la acción humana y al cambio social. En otras palabras, para alcanzar una cultura de paz se debe formar a las personas para la lectura crítica de su realidad en la que descubran las desigualdades, las violencias y la complejidad del conflicto.

En suma, la educación para la paz es una una necesidad coyuntural de nuestra realidad colombiana, que debe estar integrada con urgencia en el currículo como uno de los ejes vertebrales para una práctica educativa real, transformadora y pertinente. Vale la pena destacar, el papel fundamental del profesor que debe transformase en un maestro investigador, cuyo sujeto y objeto de su propio análisis y estudio ––además de la realidad en la que está inmerso–– sea su práctica cotidiana con el fin de mejorar su didáctica y pedagogía, en el marco del compromiso con los valores de paz. Deberá ser un maestro coherente con lo que dice y hace, con su vida y su labor educativa. Para ello, deberá formarse, pues educar para la paz exige compromiso y coherencia frente a la manera como atentendemos ––desde la escuela–– los retos de una ciudadanía crítica y propósitiva.

Contenidos

Convivencia Pacífica

  • Resolución pacífica de conflictos.
  • Prevención del acoso escolar.

Participación ciudadana

  • Participación política
  • Proyectos de impacto social

Diversidad e identidad

  • Diversidad y pluralidad
  • Protección de las riquezas culturales de la Nación

Memoria histórica y reconciliación

  • Memoria histórica
  • Historia de los acuerdos de paz nacionales e internacionales

Desarrollo sostenible

  • Uso sostenible de los recursos naturales
  • Protección de las riquezas naturales de la Nación

Ética, cuidado y decisiones

  • Justicia y Derechos Humanos.
  • Dilemas morales
  • Proyectos de vida y prevención de riesgos

Recomendaciones pedagógicas

  • Cómo implementar la Cátedra de la paz en las instituciones de Educación Básica, Media  y Superior. ¿Qué metodologías se pueden usar para cumplir con los propósitos de la Cátedra? .

Fundametación metodológica del diplomado.

El propósito de los 8 módulos que componen este diplomado es presentar herramientas conceptuales y metodológicas para cualificar a los maestros en la tarea de educar a los colombianos en una cultura de paz desde tres aspectos fundamentales: a) la educación del pensamiento del cuidado y la responsabilidad; b) la educación de la sensibilidad moral y política; y, c) la construcción escenarios que garanticen el pleno disfrute de los derechos humanos. Por ello una educación para la paz debe ayudar al estudiante a construir un plan de vida en el que pueda desarrollar de manera fructífera sus talentos o capacidades. Esta no es una tarea fácil dado que involucra las disposiciones del individuo y requiere de los otros para su realización. De ahí que una educación para la paz pueda entenderse en dos sentidos, por un lado, supone que los individuos en la democracia se sientan tranquilos, cuidados y seguros, por el otro, que los ciudadanos en una democracia puedan resolver pacíficamente sus conflictos y disputas.

Inversión:

Público general: $900.000
Profesores(as) de las secretarias de educación 600.000 por grupos superiores a 50 amaestros(as).

Documentos

  • Fotocopia de la cédula de ciudadanía
  • Certificación de miembro de la Red de Ética (sólo aplica para miembros)
  • Formato de inscripción en línea
  • Recibo de pago

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